REGUGIO DE CARAVANAS

REFUGIO DE CARAVANAS

CUENTO SUFI

En el nombre de Dios. El Clemente. El Misericordioso.

Cierto día, un sufí con una presencia de conciencia más allá de toda duda, se presento a las puertas del palacio del rey. Observó el impresionante edificio y a la guardia que la custodiaba, y sin mediar palabra se encaminó al interior, nadie se atrevió a pararle ni le preguntó por el motivo de su visita, así que, resueltamente se dirigió al salón del trono, donde el rey se encontraba en esos momentos rodeado de sus visires. Asombrado por la osadía del visitante, y, observándolo de arriba a bajo, le preguntó:

  • ¿Qué haces en mi salón del trono, y, que deseas?
  • Un lugar donde dormir en este refugio de caravanas.
  • ¡Te has equivocado de lugar, esto no es un caravasar! ¡Es mi palacio!
  • ¿Puedo saber quién lo ocupó antes que tú?
  • Mi padre, que en la gloria de Al-lah esté.
  • Y, antes que él, ¿quién lo habitó?
  • Mi abuelo, también fallecido.
  • Y, un lugar como este, donde la gente se hospeda por un periodo de tiempo más o menos largo y luego se marcha… ¿dices que no es un refugio de caravanas?

Escuela Gnawía Talakía.

Por la transcripción:

Ángel Lafuente Laarbi-Rommani

 

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