EXISTIR

EXISTIR

En el nombre de Dios. El Clemente. El Misericordioso.

Si yo no existo y tu tampoco existes, ¿Cómo vamos a contar el uno para el otro? ¿Cómo voy a tener en cuenta tu espíritu si el mío no existe? ¿Cómo voy a respetar tus creencias si yo no estoy presente en las mías? No querré saber de ti, porque no se nada de mi.

Te detesto porque eres diferente y, no me acepto porque yo también lo soy. Lo que tu construyes no sirve, porque yo ignoro lo que es emprender algo.

¿Qué podría suceder, si yo tengo conciencia de mi, y, que yo, verdaderamente cuento? ¿Podría suponer esto, que, aprendiera a que el otro también cuenta?

Laarbi.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*