SINTONIA

Leer, leer y leer jamas te canses de aprender…

SINTONIA
Uno de los planteamientos que nos lleva al desequilibrio, y, que confundimos

con la espiritualidad, es el condicionamiento religioso. Tanto el Judaísmo, como el Catolicismo ó el Islam, comparten su origen monoteísta, en la figura de Abraham. Las tres religiones se referencian en un Dios único y verdadero, y en libros sagrados con características propias, pero, con similitudes con las que se pretende convocar a los seres humanos hacia su plenitud, y, para ello tanto, la Torah, la Biblia o el Corán, se basan en la Revelación.

En el judaísmo, la Revelación se va desvelando a través de sus profetas. En el Catolicismo, es Jesús de Nazaret (s.a.s.) quien trae un Nuevo Testamento, y en, el Islam, cómo el último legado que el Dios único hace al ser humano, por medio de su profeta Muhammad, (s.a. s.) quien recibió el mandato de Dios por medio del arcángel Gabriel.

Estas Revelaciones convertidas en leyes como los mandamientos, actos de amor en valores del Cristianismo, y la shariría, el trabajo en saber quienes somos en la ley Islámica, y, que deberían ser guía para los seres humanos, no han servido para que nos conduzcan a la paz y al entendimiento, sino que las hemos convertido en opuestos antagónicos; aquello que nos debería unir, nos separa, y nos lidera hacia el conflicto, la separación o el fanatismo: los mismos postulados que servían para salvarnos, unirnos y conocer la “verdad”, nos llevan a nuestra perdición.

Pero, ¿Cómo sería interpretar los libros sagrados en claves de espiritualidad y entendimiento, concibiendo la Leyes Divinas como actos de caridad, amor y esperanza? ¿Como ir hacia el cambio, el entendimiento, el crecimiento personal para la evolución del ser humano transformada en conciencia?¿Cómo acceder al conocimiento convertido en acción, para cambiar el estrecho margen de la religión y convertirlo en un amplio y maravilloso horizonte de espiritualidad?

Miremos a nuestros corazones y observemos aquello que nos une y contemplemos lo que nos separa, para hacer los cambios necesarios que nos lleven a transitar un camino exento de conflictos religiosos que nos conducen a guerras y desencuentros: El amor desvelado en conciencia en cada uno de nosotros, porque en ello radica la verdadera Revelación de Dios.

Un abrazo desde Eneadanza: Las danzas sufíes para el cambio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*